Responsabilidad de crack

Responsabilidad de crack

Iker Casillas se despidió por segunda y definitiva vez del Real Madrid. En la solemnidad del Palco del Bernabéu, con la presencia de Florentino Pérez y el principal protagonista, el ya ex portero del equipo blanco. En el acto también se observaba la masiva afluencia de la prensa, tal como ayer, la junta Directiva del club y algunos jugadores emblemáticos del equipo blanco, como el gran Amancio Amaro, también como estaba previsto en un principio y que luego pareció que se truncaba por expreso deseo de Iker.

Iker Casillas ha puesto de manifiesto, una vez más, su responsabilidad como lo que es: un crack

Muchas cosas han ocurrido en los últimos días para que hayamos asistido con cierto bochorno a un vaivén desconcertante en los acontecimientos, de los que todos son responsables, Casillas, su entorno y el Real Madrid con el suyo y desgraciadamente la peor parte se la ha llevado la institución más gran del mundo; su imagen, quiérase o no se ha visto bastante dañada de los Pirineos para arriba y de Algeciras para abajo.

Recientemente, me he referido en estas mismas páginas a la figura de Casillas, y al adiós de uno de los mejores porteros del mundo y del Real Madrid al que deseo lo mejor porque se lo merece después de 25 años en el club más grande del mundo, al que probablemente volverá en algún momento.

Por lo demás, soy muy observador y he visto, a través de la televisión, detalles en el acto oficial en el palco del Bernabéu,que no me pasan desapercibidos.

La intervención del Presidente Florentino Pérez me ha parecido cálida, cariñosa y elogiosa hacía la persona que ya considera un mito y una leyenda más del Real Madrid y que le hubiera gustado que terminara su vida deportiva en el Real Madrid: ¿era totalmente sincero el Presidente?; Probablemente no del todo y lo ha sido sólo a medias. Es conocido que en los últimos años, Florentino Pérez pensaba que Iker había cumplido un brillante ciclo en el Real Madrid y había que ir pensando en un recambio, aun respetando el historial del excelente portero.

¿Fue totalmente sincero Florentino Pérez? Probablemente no del todo y lo ha sido sólo a medias

Por su parte, he observado a un Iker con semblante de una indisimulada incomodidad, dando la sensación de haberse visto forzado a comparecer cuando se lo ha pedido el Presidente. También he observado mucha brevedad y tibieza en sus palabras y una falta absoluta de emoción de la que sí hizo gala en su comparecencia en solitario el día antes, y, sobre todo, he echado de menos mayor cariño y reconocimiento a una entidad muy grande, el Real Madrid, al que tanto ha dado y que tanto le ha dado. Las cosas deberían haber sido de otra manera, por Casillas, por Florentino Pérez, pero, sobre todo, por la Institución ,sus socios y la afición que tantos años le ha aclamado y que lo ha vuelto hacer hoy.

Ya en el césped, sí he observado sinceridad en su mirada, en la sesión fotográfica ante los veinte trofeos que ha levantado y efusividad y reverencias a la afición que volvía a aclamarlo: como debe ser.

Tras unos días de confusión e incertidumbre, en unas arduas negociaciones por temas fiscales, según ha apuntado Florentino Pérez, Iker Casillas, que en principio pretendía una despedida discreta y silenciosa, ha puesto de manifiesto, una vez más, su responsabilidad como lo que es: un crack, en los buenos y felices momentos y en los amargos y tristes del adiós, que tarde o temprano siempre llegan a los elegidos. Son los gestos que distinguen a los más grandes y ha accedido finalmente a una solemne despedida en el Palco del Bernabéu y ante millares de aficionados que le aclamaban en el césped, ese mismo rectángulo de juego dónde ha forjado la gloria y se ha convertido en un mito de leyenda en el Real Madrid.

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