Zaragoza y Las Palmas se citan para la final

Zaragoza y Las Palmas se citan para la final

Ya tenemos finalistas. El último pasaporte para subir a la Liga BBVA se lo van a pelear Zaragoza y Las Palmas. La inmensa mayoría de los aficionados al futbol pensábamos en el equipo canario como el favorito a estar en la final junto a Girona, y más después del 0-3 de la ida en la Romareda. Sin embargo, la sorpresa saltó en Montilivi, con la victoria de los maños por 1-4, dejando en la cuneta a los gerundenses, que tendrán que volver a intentarlo la próxima temporada.

Vamos a empezar con el partido sorpresa y la eliminación del Girona. Los de Popovic partían con pocas opciones para pasar a la final tras el contundente 0-3 de la ida favorable al Girona. Sin embargo el conjunto maño se impuso contundentemente en el marcador y en la eliminatoria tras un excelente partido.

El primer gol llegó en la primera ocasión del encuentro, tras un centro lateral botado por el Zaragoza, que acabaría en penalty pitado a favor del conjunto de la ciudad del Ebro. Willian José no dudó un instante, y desde los once metros batió a Isaac Becerra, reventando el esférico para evitar que el portero catalán pudiera tener ni tan siquiera opciones de pararlo.

El Girona reaccionó al tanto anotado por el delantero brasileño disponiendo de varias ocasiones para marcar (entre las cuales, un gol anulado a Mata por un fuera de juego que deja bastantes dudas). Minutos después, el Zaragoza lograría el segundo tanto, tras otra falta lateral, rematada por Willian José, directo a las redes de la portería de Isaac Becerra.

El miedo se apoderaba de la silenciada grada de Montilivi, en la cual solo se escuchaba a la afición zaragocista celebrarlo como se merecía. Estaban a tan solo un gol de obrar el milagro.

Y a pocos minutos para el final del primer tiempo, Cabrera calcó el gol de Willian Jose, tras otra falta lateral, botada esta vez por el flanco izquierdo del ataque maño. 0-3 y la tragedia sobrevolaba Montilivi. Nadie se podía creer que el Zaragoza hubiese igualado en tan solo cuarenta y cinco minutos una eliminatoria que el Girona había podido sentenciar en varias ocasiones en el partido de ida.

Tras el descanso, el Girona salió a buscar el gol que le diera la tranquilidad, y a punto estuvieron Felipe Sanchón y Mata en dos ocasiones de hacerlo. Sin embargo, el Zaragoza también tenía sus oportunidades y gracias a un gol de Fernandez, tras una jugada individual embarullada de Diego Rico, pudo poner el pase de gol del cuarto tanto que obligaba al Girona a marcar dos goles en lo que quedaba de segundo tiempo.

Sin embargo, para ponerle más picante aun al encuentro, Aday hizo el primer gol del Girona tras un gran balón largo que el canario consiguió bajar con el pecho para después batir a Bono en el mano a mano. Con el 1-4, el partido entró en una espiral de locura que pudo acabar con goles en las dos porterias (entre ellas, un corner mal sacado por el Zaragoza que acababa en una contra mortal del Girona, y que Pere Pons fallaba una ocasión de gol cantada tras recibir un pase de la muerte).

Con el tiempo casi cumplido, Isaac Becerra subía a la desesperada a rematar un corner que acabaría en contraataque del Zaragoza, y con la portería vacía, desde tres cuartos de cancha, Rico estrellaría el balón en el poste. El árbitro no dejaría tiempo para más, y con el pitido final, Girona lloraba la derrota, con el ensañamiento de que el futbol volvía a ser cruel con el conjunto albirojo y con la alegría desmedida de un Real Zaragoza que tuvo el temple y la paciencia necesaria para remontar una eliminatoria que estaba prácticamente perdida.

El otro partido del fin de semana lo disputaron Las Palmas y Valladolid en el Estadio Insular. Los primeros cuarenta y cinco minutos no se parecieron nada a los de la ida: Los dos equipos estuvieron mucho más prudentes, y no vimos tantas alternativas ofensivas. Al contrario que en Pucela, el equipo de Paco Herrera llevó la batuta a lo largo de todo el primer tiempo y las ocasiones las pusieron los delanteros del equipo canario. La más clara, una doble ocasión que surgió de un disparo frontal de Jonathan Viera que rechazó Javi Varas y que en segunda jugada, Araujo disparó a las manos del portero sevillano.

El argentino tuvo otra muy clara a pocos minutos del final del primer tiempo, que acabó en las manos del guardameta del Valladolid, ex de Sevilla y Celta. La más clara del Real Valladolid fue un cabezazo tras libre indirecto de Peña, que se marchó desviado.

Tras la reanudación, el Valladolid salió un poco más enchufado al partido, pero el mayor peligro en las áreas lo seguía creando el equipo “pío pío”. El jugador más participativo era Sergio Araujo, pero no estuvo nada fino de cara a puerta.

Como ocurriera en Zorrilla, el árbitro estaba haciendo un partido perfecto hasta que llegó la jugada en la que se equivocó y empañó su actuación, con la expulsión por doble amarilla de Hernán Pérez por una entrada en la que toca limpiamente el balón. Si bien es cierto que los pucelanos apenas tuvieron ocasiones para marcar, el quedarse con un futbolista menos marcó el resto del partido. Solo el desacierto de los de Paco Herrera de cara a gol mantenía a los de Rubi metidos en la eliminatoria. El empate valía a los insulares pero un gol metía en la final a los blanquivioletas.

Y fue, en una contra letal en la que Araujo sirvió a Asdrubal un pase de la muerte, y ante la salida de Javi Varas, el delantero canario forzó el penalty, y la expulsión del portero sevillano.  Y como el Valladolid había agotado los tres cambios,  se tuvo que quedar bajo palos Jesús Rueda, para intentar parar el penalty, que tiró el “chino”, Sergio Araujo. El delantero argentino, presa de los nervios, lanzó la pena máxima a las nubes.

Y después de jugar durante un buen tramo de segundo tiempo con diez, y los minutos de añadido con nueve, el Valladolid, por medio de Oscar, forzó una falta lateral en los últimos segundos que pusieron los corazones canarios a punto del infarto. El centro de Omar acabó mal rematado por Rueda (que subió a cabecear el corner a pesar  de ocupar el puesto de portero). Tras esa jugada, el árbitro decretó el final del partido, con empate a cero, y por ello, la UD Las Palmas pasa a la final y el Real Valladolid tendrá que rearmarse para intentar lograr la próxima temporada el ascenso a primera. Los pucelanos cayeron de pie, y pelearon hasta el último instante un pase a la final que nunca terminó de llegar.

El entrenador  del Valladolid, Rubi, pudo haber dirigido su último partido como técnico del conjunto vallisoletano.

Y sin apenas tiempo para respirar, solo quedan siete días para saber qué equipo subirá a primera. La gran final se presume apasionante, con dos super clásicos del futbol español frente a frente: Zaragoza – Las Palmas, en la Romareda, a las ocho de la tarde del miércoles. ¿El futbol recompensará a Las Palmas tras perder el ascenso en los últimos segundos la pasada campaña, o a un Real Zaragoza en apuros económicos que necesita el ascenso urgentemente y que nunca pierde la fe a pesar de las bajas y las adversidades? Lo veremos, pero nos queda una semana de futbol apasionante…Solo puede quedar uno.

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